Guía

Cuidados del tatuaje

Todo lo que necesitas saber antes y después de tu sesión para que tu pieza luzca perfecta durante años.

Antes de tu sesión

  • Hidrátate. Bebe abundante agua los días previos: la piel hidratada absorbe mejor la tinta.
  • Duerme bien. Llega descansado/a — el cansancio reduce la tolerancia al dolor.
  • Come antes de venir. Una comida ligera 1–2 horas antes evita bajadas de azúcar durante la sesión.
  • Nada de alcohol ni aspirina en las 24 h previas: ambos diluyen la sangre.
  • Ropa cómoda y holgada que permita acceso a la zona a tatuar sin rozar después.
  • Evita la exposición solar en la zona los días previos.

Las primeras 24 horas

  • Retira el film o apósito que te indique el artista (entre 2 y 24 h según el caso).
  • Lava con agua tibia y jabón neutro sin perfume, con las manos limpias. Sin esponjas.
  • Seca dando toques suaves con papel desechable o toalla limpia — nunca arrastres.
  • Aplica una capa muy fina de la pomada recomendada (Bepanthol, Hustle Butter o similar).

Días 2 a 14: cicatrización

  • Lava la zona 2–3 veces al día e hidrata después.
  • Verás costras finas y descamación: no las rasques ni arranques bajo ningún concepto.
  • Picará — es normal. Da palmaditas suaves en vez de rascar.
  • Nada de piscina, mar, sauna, gimnasio intenso ni baños prolongados hasta los 14 días.
  • Evita ropa muy ajustada o tejidos rugosos que rocen la zona.

Protección solar (siempre)

  • Las primeras 4 semanas: cero sol directo sobre el tatuaje.
  • Una vez cicatrizado: SPF 50+ siempre que vaya a estar expuesto. El sol es el principal enemigo de la pigmentación.
  • Hidrata diariamente con crema sin perfume para mantener el color vivo.

¿Cuándo se considera cicatrizado?

La capa externa cicatriza en 2–3 semanas, pero la dermis completa tarda hasta 2–3 meses. Durante ese tiempo evita exfoliantes agresivos y mantén la zona hidratada y protegida del sol.

Cuándo contactarnos

Si notas enrojecimiento que aumenta, calor excesivo, pus o fiebre: contáctanos de inmediato y consulta a un médico. Una pequeña inflamación los primeros días es normal; una infección no.